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viernes, 24 de marzo de 2017

Himno Nacional de El Salvador


El Himno Nacional de El Salvador fue compuesto por el General salvadoreño Juan José Cañas y el músico italiano Juan Aberle; se estrenó formalmente el 15 de septiembre de 1879 y la Asamblea Legislativa lo reconoció el 13 de noviembre de 1953
Fue estrenado en la mañana del 15 de septiembre de 1879, aniversario LVIII de nuestra independencia, en la explanada del antiguo Palacio Nacional, con acompañamiento de la Banda Militar; lo cantaron alumnos de las escuelas y colegios de la capital, quienes lo habían ensayado por espacio de tres meses.

A la ceremonia concurrieron: El Presidente de la República, Doctor Rafael Zaldívar; los Ministros y Dignidades Eclesiásticas y principales autoridades de la Administración. El público, que era abundante, dio su aprobación al Himno con entusiastas aplausos.
El Presidente Zaldívar, por acuerdo oficial, había comisionado a los señores Juan José Cañas y Juan Aberle para que compusieran el Himno Nacional. El primero, salvadoreño de origen, debería escribir la letra; y el segundo, italiano por nacionalidad, la música. Ninguna remuneración tuvieron ambos por aquel trabajo.

El 4 de abril de 1902, durante la Presidencia del General Tomás Regalado, les fue entregada a cada uno de los autores, en solemne acto, una medalla de oro como recompensa por su magistral composición. Según el decreto, "Es un deber de estricta justicia premiar los méritos de los buenos servidores de la Patria".
Por acuerdo oficial, el 8 de octubre de 1866 fue adaptado el primer Himno Nacional de El Salvador, con letra del Doctor Tomás M. Muñoz, de Nacionalidad Cubana, y música de don Rafael Orozco, entonces Director de la Banda Militar. Con motivo de las celebraciones del XLV aniversario de la Independencia Nacional, el Doctor Muñoz, redactor de "El Constitucional", órgano Oficial del gobierno salvadoreño, prometió al Presidente de la República, Licenciado Francisco Dueñas, componer el Himno Nacional de que carecía el país; concluida y aprobada la composición patriótica, se le encomendó al músico salvadoreño don Rafael Orozco, Director de la Banda Militar, la elaboración de la parte musical.
A principios de 1867 se efectuaron los primeros ensayos y el 24 de enero del mismo año, a la hora de la retreta que se verificaba todos los jueves frente a la casa del Presidente de la República, fue estrenado el himno.
Esta composición fue enseñada a los alumnos de las escuelas salvadoreñas y ejecutada en muchos actos oficiales hasta el final de la Administración del Licenciado don Francisco Dueñas, derrocado por la revolución de 1871, que acudió el Mariscal don Santiago González.
En los años comprendidos entre 1891 y 1895 dejó de cantarse en los actos oficiales el Himno compuesto por Cañas y Aberl.
El 14 de diciembre de 1953 entró en vigencia el Decreto Legislativo en virtud del cual se reconoce oficialmente como Himno Nacional de El Salvador, el estrenado en esta capital el 15 de septiembre de 1879, letra del General Juan José Cañas y música del coronel Juan Aberle "el cual ha sido consagrado como tal por el sentimiento del pueblo salvadoreño desde la fecha de su creación.

Firman el Decreto, emitido el 13 de noviembre de 1953, don José María Peralta Salazar en su calidad de Presidente de la Asamblea Legislativa, y el Teniente Coronel Oscar Osorio como Presidente de la República, y el Ministro del Interior, Teniente Coronel José María Lemus. Por el mismo Decreto quedan sin ningún valor los Himnos adoptados como oficiales en los Acuerdos Ejecutivos de 8 de octubre de 1868 y 3 de junio de 1891; el primero con letra del doctor Tomás M,. Muñoz y música de don Rafael Orozco; y el segundo compuesto por don César Georgi Velez.

La música y la letra del Himno Nacional de El Salvador se declaran propiedad nacional y se encomienda al Poder Ejecutivo, en el ramo Cultura Popular, " la reglamentación para los arreglos musicales".


Análisis de la letra del Himno Nacional de El Salvador
En su letra predomina el espíritu pacifista que se expresa con claridad en los versos iniciales de la primera estrofa: "De la paz en la dicha suprema, siempre noble soñó El Salvador". Y lo repite con énfasis en el verso final de la última estrofa: "Su ventura se encuentra en la paz". Ninguno de los diez cuartetos de la composición lleva una palabra de reproche a la madre patria.

Al hablar de las tiranías, se refiere expresamente a las internas. Su contenido es una exaltación a los méritos de libertad, la importancia del progreso, la gloria del heroísmo y el respeto a los derechos de las demás naciones del mundo.

El coro principia con un saludo a la Patria, exalta después el orgullo de ser salvadoreños y nos dirige un llamamiento a todos para que dediquemos la vida al bien de la Nación. La primera estrofa enaltece la paz, el progreso y la libertad nacional. En la segunda alude a las sangrientas luchas sostenidas por El Salvador a través de su historia. Es la última, una afirmación del respeto que promueve a las demás naciones para el mantenimiento de la paz. Hay claridad en los conceptos y soltura en el lenguaje. La adjetiva es precisa y al mismo tiempo sobria.

Contiene imágenes brillantes y originales. Son varias sus amplificaciones. El epifonema con que termina es elegante y expresivo. Sus más bellas imágenes son: El Salvador "en su bandera con sangre escribió: libertad"; su historia es gran lección de espartana altivez", " en cada hombre hay un héroe inmortal" y dedica "esfuerzo tenaz en hacer cruda guerra a la guerra". Hay elegancia en la construcción musical de nuestro himno, su inspiración es rica, sus melodías expresivas y su armonización perfecta; alborozados toques de clarín, notas triunfales suenan en su inducción. Después entra el tema solemne y marcial de la primera parte imponentes armonías despiertan en los corazones el sentimiento de patriotismo.
La segunda parte, formada de sentida armonía, es como un himno de paz y bendición. Va acompañada de un ritmo noble y elegante. En la tercera y cuarta parte continúa el mismo aire. Al final las melodías suben, crecen en intensidad y llegan a un clímax de esplendorosa solemnidad. Luego vuelven los toques de clarín que preceden al Himno triunfal. Para entrar de nuevo en la primera parte cuyo final, lleno de potencialidad y ungido de patriotismo, describe en forma resplandeciente el heroísmo salvadoreño.



LETRA DEL HIMNO NACIONAL

Saludemos la patria orgullosos
de hijos suyos podernos llamar;
y juremos la vida animosos,
sin descanso a su bien consagrar.

(I)
De la paz en la dicha suprema,
siempre noble soñó El Salvador;
fue obtenerla su eterno problema,
conservarla es su gloria 

Y con fe inquebrantable el camino 
del progreso se afana en seguir,
por llenar su grandioso destino,
conquistarse un feliz porvenir.

Le protege una férrea barrera
contra el choque de ruin deslealtad,
desde el día que en su alta bandera
con su sangre escribió: ¡¡LIBERTAD!!

(II)
Libertad es su dogma, es su guía
que mil veces logró defender;
y otras tantas, de audaz tiranía
rechazar el odioso poder.

Dolorosa y sangrienta es su historia,
pero excelsa y brillante a la vez;
manantial de legítima gloria,
gran lección de espartana altivez.

No desmaya en su innata bravura,
en cada hombre hay un héroe inmortal
que sabrá mantenerse a la altura
de su antiguo valor proverbial.

(III)
Todos son abnegados, y fieles
al prestigio del bélico ardor
con que siempre segaron laureles
de la patria salvando el honor.

Respetar los derechos extraños
y apoyarse en la recta razón
es para ella, sin torpes amanos
su invariable, más firme ambición.

Y en seguir esta línea se aferra
dedicando su esfuerzo tenaz,
en hacer cruda guerra a la guerra;
su ventura se encuentra en la paz.



HIMNO NACIONAL DE EL SALVADOR EN NAHUATL

Tajpalulikan ka tupal ne tal 
ipijpilawan tiwelit tukaytiyat 
Wan kitalikan ne tiyultiwit 
Te musewiyat pal welit tikpiyate 

Tajpalulikan ka tupal ne tal 
ipijpilawan tiwelit tukaytiyat 
Wan kitalikan ne tiyultiwit 
Te musewiyat pal welit tikpiyate 

Tikpiyatek, tikpiyate,tikpiyate, tikpiyate 

timunekit pal tiwelit tinemit 
sejsenpan timikwit ne takushikatan palkwi 
ka kipiak ka te akaj kinekik 
ka kichiwki achta nemit achtu nemi 
wan tay inak te mukwepki tik ne ujti 
pal kipia te keman musewij musewij 
kiputzawa se ipal nemi 
kipalewki se ketzal tet 
kitat munami kaj te muneki 
keman ne tunal ku tik ne ajku panti 
Wan yesyu tawawasuj tamakichti 
tawawasuj tamakishti 
tawawasuj tamakishti